
La chica que recién esta por cumplir 22 años, ademas de baja estatura para su afición (1,53m) es sorda de nacimiento, no muda, aunque se comunica con lenguaje de señas, no oye siquiera el ruido de un motor de avión encendido a su lado.
Con sólo tres años su padre, fanático del motociclismo, le compró su primera moto y le dio las lecciones iniciales de conducción: aprendió a guiarse por las vibraciones del motor para pasar los cambios y a observar las sombras para saber si sus rivales vienen detrás.
Así, a los 7 se animó a la primera competencia, sin importarle que sus rivales fueran varones y todos más grandes que ella. “Al principio era tímida, pero cuando empezó a conducir sus motos se convirtió en una persona diferente, se podía ver cómo aumentaba su confianza”, recuerda su padre. Y ella, con la traducción simultánea de su mamá, explica: “Me enamoré de esto y no he dejado de progresar desde pequeña”.
En el 2004, a los 13 años, ganó el campeonato de motocross amateur más prestigioso de los Estados Unidos.
Hasta que en el 2008 pudo ingresar al profesionalismo, ganó otros 12 títulos amateur.
El año de su debut como profesional, ganó los tres campeonatos nacionales de la Asociación de Mujeres del Motocross (WMA) así como del Moto Hangtown y los X Games, en Estados Unidos. Conduce una de las motos más potentes para este deporte; gracias a ella ha ganado todas sus competencias en la categoría que compite, la segunda con mayor dificultad.
En 2008, Ashley destronó a la cinco veces campeona de la WMA, Jessica Paterson. Esto la llevó a convertirse en la campeona más joven de dicha organización. Ha sido la primera mujer piloto destacada en la portada de Transworld Motocross, la revista más respetada de este deporte, que se publica en Estados Unidos.
Con estos logros consiguió hacer historia al ser contratada como la primera mujer motociclista por la escudería Honda Red Bull, con lo cual formó parte del histórico debut femenino en los X Games de verano, una de las competencias de motociclismo más importantes del mundo.
Lejos de sentirse en desventaja por no poder escuchar, “Rude pea” (como la apodan desde que empezó a competir) ha sabido convertir su debilidad en una fortaleza: “Los otros pilotos no pueden ponerse detrás de ella y acelerar para asustarla con el rugido de los motores, porque ella no los puede oír.
Cuando le preguntan que le pediría a la vida, ella contesta que le gustaría ser mas alta!! Que loco no?
Y yo reniego porque hace 12 años perdí mi oído derecho, esta mina hizo sentirme como un perfecto sorongo
Habrá que mirar mas la parte de arriba del vaso.
Video de cuando era mas pendeja y conducia la 2T (como suena la avispa esa!!!)
Videos actuales, con el típico show hollidwodense cansino, pero vale la pena verlos.

