Cuando a mi me sacaron las ganas de andar en moto, fue la vez que yendo yo en mi Garelli

me choca otra moto de atrás con tanta mala suerte que me caigo encima de esta apoyando el antebrazo izq en el escape el cual me llego al hueso, de la desesperación no tuve mejor idea que a apoyarme con la otra mano sobre el escape para poder levantarme, con lo cual también me queme los dedos de la mano derecha, si hubiese tenido guantes en ese caso no hubiese pasado nada.
También me caí un par de veces en bici, una en ripio, y les puedo asegurar que me pele los dedos.
Mi amigo Walter a quien una camioneta de frente le choca el manillar con el espejo, si no fuese por los guantes con nudillera no tendria dedos, ya pasó casi un año del accidente y todavia usa una pelota de tenis pinchada para ejercitar la mano.
Hoy en dia no ando en moto o bici sin los guantes y prefiero tener los dedos a cubierto, como dice el dicho, ya me curé de espanto.