Fulero
Publicado: 08 May 2015 15:01
Ayer, antes de las 7 AM me dirigía por calle 25 de Mayo rumbo a CABA.
Al llegar a la calle Pueyredón - entre San Andrés y Gral San Martín https://www.google.com.ar/maps/@-34.572 ... FykXqg!2e0 - una unidad de la Policía Bonaerense cerraba el paso de 3/4 de la calle.
Los plásticos y vidrios esparcidos, hacían suponer algún tipo de incidente vial.
Como había lugar para pasar con la moto, hice caso omiso al corte y traspuse al móvil atravesado.
Fue allí cuando sin proponerme mirar, vi una GN roja con el tanque ligeramente abollado, ya sobre su caballete; un muchacho aturdido, sentado en el cordón de la vereda; y junto al vehículo policial, una montañita de nada, con la forma de quien había sido, hasta apenas un rato antes.
No pude evitar imaginar que esa -ahora- masa inerte, alguna vez haya participado de este foro, preocupado porque no le regulaba o a causa de que le costaba poner el neutro; que esa mañana, se habría despedido de alguien con un casi reflejo "hasta luego", pensando que en la lógica sucesión de las cosas, se reencontraría en un breve lapso de tiempo; la misma confiada previsibilidad que quizás le permitió postergar una reconciliación, para sellarla en debida forma durante el fin de semana, de manera tal que justifique compartir una buena cerveza fresca con crocante maní chino.
Pero no. Todo había quedado ahí. Suspendido. Pendiente para la eternidad.
Una eternidad que para él se terminó en menos de 30 años...
Al llegar a la calle Pueyredón - entre San Andrés y Gral San Martín https://www.google.com.ar/maps/@-34.572 ... FykXqg!2e0 - una unidad de la Policía Bonaerense cerraba el paso de 3/4 de la calle.
Los plásticos y vidrios esparcidos, hacían suponer algún tipo de incidente vial.
Como había lugar para pasar con la moto, hice caso omiso al corte y traspuse al móvil atravesado.
Fue allí cuando sin proponerme mirar, vi una GN roja con el tanque ligeramente abollado, ya sobre su caballete; un muchacho aturdido, sentado en el cordón de la vereda; y junto al vehículo policial, una montañita de nada, con la forma de quien había sido, hasta apenas un rato antes.
No pude evitar imaginar que esa -ahora- masa inerte, alguna vez haya participado de este foro, preocupado porque no le regulaba o a causa de que le costaba poner el neutro; que esa mañana, se habría despedido de alguien con un casi reflejo "hasta luego", pensando que en la lógica sucesión de las cosas, se reencontraría en un breve lapso de tiempo; la misma confiada previsibilidad que quizás le permitió postergar una reconciliación, para sellarla en debida forma durante el fin de semana, de manera tal que justifique compartir una buena cerveza fresca con crocante maní chino.
Pero no. Todo había quedado ahí. Suspendido. Pendiente para la eternidad.
Una eternidad que para él se terminó en menos de 30 años...